Cómo incluir a los niños en las tareas de casa ahora que hay tiempo

El verano siempre es una buena época para concluir tareas pendientes. Para retomar aquello que dejaste por imposible durante el año. Si uno de tus propósitos ha sido que los niños se impliquen más en las tareas de casa, es el momento de ponerse en serio. Pero no te va a hacer falta enfadarte. Te proponemos un plan para conseguir que los niños ayuden en el hogar.
Cómo incluir a los niños en las tareas de casa ahora que hay tiempo

Ester Carrasco

15/08/2017



Enseñar a tus hijos a desempeñar tareas domésticas significa educar su autonomía y fortalecer su maduramiento. Cada vez más se deja de lado esta instrucción porque cuesta discusiones y mucho tiempo. Nos centramos demasiado en educar su lado intelectual y en reforzar sus conocimientos. Sin embargo, el que sepan desenvolverse y por sí mismos y convivir con otras personas es una enseñanza que no caduca. Proporciona algo principal en la vida: armonía y estabilidad.

Otras cualidades que desarrolla son la disciplina y la fortaleza de carácter, ingredientes básicos en cualquier meta que uno se proponga. También supone una lección social: aprenden a hacer algo por los demás y a ser un miembro valioso de un equipo.

Los tipos de tareas según la edad

El tipo de tarea que cada niño puede realizar se determina en función de su edad. La falta de costumbre hay que tenerla en cuenta al principio. Si tienes un niño ya crecidito que nunca ha ayudado en casa, ármate de paciencia.

  • Desde los 2 o 3 años. A esta edad, ya podrán llevar la ropa sucia al cesto, recoger sus juguetes o tirar las cosas a la basura. A medida que vayan creciendo, se va aumentando la responsabilidad.
  • Entre 5 y 7 años ya son capaces de regar las plantas, hacerse su cama, poner y recoger la mesa o barrer el salón.
  • Entre 8 y 10 años las labores de limpieza pueden ser mucho más minuciosas y precisas. También pueden ayudar a guardar la compra, doblar ropa, fregar los platos o cargar el lavavajillas.
  • A partir de los 12 años, puede realizar prácticamente cualquier tarea doméstica que realice un adulto, siempre con supervisión en un principio.

Hay habilidades que son especialmente útiles, pero que requieren más tiempo de instrucción. Enseñarles a cocinar, a coser y a realizar pequeñas reparaciones domésticas son destrezas con las que contarán siempre si tú les ayudas. Llevadas a un extremo, pueden llegar a convertirse en una profesión. ¿Quién dice que un reputado chef, un diseñador de moda o una ingeniera industrial no hicieron sus primeros pinitos en su casa?

Comparador de colegios en España

Diseñar el plan de colaboración: tabla de tareas y recompensas

Realizar un cuadrante es una forma ideal de organizar y hacer visible las tareas de las que cada uno se encarga. Utiliza un material que se pueda borrar, pues los cometidos pueden variar según la época y las necesidades. Una planificación semanal suele ser lo más práctico. Cada día puede dividirse en mañana y tarde para especificar qué deben hacer antes de ir al cole y después. Conviene integrar las tareas de los adultos también para ayudarles a entender que la colaboración en casa es un trabajo en equipo.

Para motivar e incentivar el cumplimiento de lo que cada uno tiene asignado, se pueden establecer una serie de recompensas. Hay que ser especialmente cuidadoso con este tema. No debería recompensarse con cosas que son necesarias independientemente de que realicen o no las tareas. Tampoco es conveniente que constituyan un desembolso económico elevado o un capricho muy deseado.

La colaboración en casa debe interiorizarse como algo beneficioso por sí mismo, no porque conlleve un premio. Hay que acompañar sencillas recompensas con un reconocimiento verbal de esta actitud positiva y remarcar siempre lo importante que es la participación del niño.

También te puede interesar