Principales retos en la transición de primaria a secundaria

El salto que tienen que dar los alumnos de primaria a secundaria supone un momento crítico en la vida académica. Se producen muchos cambios a su alrededor que asumen como pueden al mismo tiempo que aceptan la transformación de su propio cuerpo. Es una época en la que los fracasos escolares se multiplican, por eso es importante comprender mejor este paso.
Principales retos en la transición de primaria a secundaria

Ester Carrasco

26/12/2017



El paso de primaria a secundaria

Vamos a definir dónde se producen los principales cambios en esta transición para poder afrontar los desafíos que supone cada uno de ellos. Los tres primeros que exponemos suelen ser más suaves o incluso pueden no producirse en colegios privados y concertados.

El centro de estudios ha cambiado

Por lo general, los niños han asistido al mismo centro durante toda la primaria y muchas veces también desde la etapa infantil. Lo que le resultaba completamente familiar hasta ahora, se hace totalmente extraño. Incluso aunque no se trasladen a un instituto y continúen en el mismo colegio, el mobiliario tiene otras dimensiones. Las aulas son más serias, están menos decoradas. Todo el ambiente favorece un clima de concentración y desecha cualquier motivo lúdico. Por otro lado, muchos irán al centro de estudios solos, ya no cuentan con la protección de los adultos durante el camino.

transición de primaria a secundaria

Los horarios se modifican

Este cambio puede llegar a ser muy significativo. Los hay que dejan de comer en los comedores escolares para hacerlo en casa. En ocasiones, sus padres todavía no han llegado, por lo que se suma una responsabilidad más a su lista de tareas, aunque se les deje preparado todo. Hay otros cambios menores relacionados con el horario, como el traslado de clases en función de las asignaturas, aunque esto no suele generar contratiempos. Otro factor que influirá significativamente es el considerable aumento de horas de estudio que deben dedicar fuera del aula.

Ya no están con los mismos compañeros

Lo más frecuente es que a los alumnos de un colegio se les derive al mismo instituto. Pero no se aplica una regla matemática, puede que no haya suficientes plazas y les toque cambiar de compañeros. Aparte, quedarán distribuidos en distintas aulas. Esto supondrá una desestabilización importante, aunque también puede ser un estímulo para mejorar su sociabilidad.

Si continúan en el mismo centro, esta circunstancia se atenúa mucho. Sin embargo, hay una situación por la que todos pasan. Han dejado de ser “los mayores” para convertirse en “los pequeños”. Este cambio de estatus puede generar numerosos conflictos. Especial atención merecen los casos de bullying.

La actitud de los profesores hacia los alumnos es distinta

En toda la primaria los docentes son maestros; sin embargo, en la secundaria los profesores son especialistas en la materia que imparten. Las relaciones son más formales y distantes. Los contenidos que explican son más complejos y exigen una mayor concentración. Al alumnado se le pide que se comporte de una manera “adulta” y que adquiera más responsabilidades sobre sus actos. Se van retirando las actitudes demasiado protectoras o excesivamente lúdicas y se demanda mayor capacidad crítica o de análisis.

Se modifica la forma de evaluar

Con el comienzo de la secundaria se inicia la etapa en la que se irá definiendo la nota que permitirá a los alumnos acceder a estudios superiores. Por otro lado, se determina si se decantarán por estudios de formación profesional, que igualmente permiten el acceso a la universidad. Y también se decide si pasarán a la FP básica, en caso de que el centro de estudios lo recomiende. Todo ello está fuertemente ligado al expediente académico y a la evaluación de los conocimientos.

Las sanciones pasan a ser más graves. Esto puede desembocar en que algunas decisiones sean consideradas por los alumnos como fundamentales para su futuro profesional y añaden un punto más de estrés sobre los estudios. Esta circunstancia puede resultar motivadora o todo lo contrario, desmoralizar y favorecer el abandono escolar.

Barreras y ayudas en el aprendizaje

Para profundizar sobre este tema, se puede acudir a un interesante estudio de la Universidad de Cantabria analiza las Barreras y ayudas percibidas por los estudiantes en la transición entre la educación primaria y secundaria. En él se analizan cuestiones como las normas, relaciones, metodología de aula, evaluación y acción tutorial, entre otras.

Por un lado se estudian qué elementos escolares pueden facilitar el éxito escolar. Por ejemplo, los procesos de tutoría si se entienden como un espacio para el asesoramiento, acompañamiento y apoyo a los jóvenes y sus familias, o bien las metodologías participativas de aprendizaje.

En el otro lado estarían las acciones que contribuyen a perjudicar el aprendizaje, como las malas relaciones entre compañeros o del alumnado con los profesores, o una metodología de enseñanza basada en el trabajo individual y un clima escolar demasiado competitivo, por ejemplo.

La finalidad de este estudio es servir como herramienta para mejorar la transición y adaptación a la etapa secundaria. Se escoge este momento de la etapa escolar porque es donde se observa mayor tasa de fracaso escolar.

Comparador de colegios en España

También te puede interesar