Mejora tu currículum con la mejor formación

9%

¿Qué quieres estudiar?

Asesor fiscal o técnico de tributación y fiscalidad, ¿qué funciones tiene y cómo prepararte para serlo?

Ester Carrasco

29 de agosto de 2018

Una empresa que cuente con asesoramiento fiscal pagará menos tributos, dentro de la legalidad, y a tiempo, siempre que esté bien aconsejada. Los técnicos de tributación y fiscalidad conocen el camino para hacerlo posible. Aunque no solo asesoran a compañías; también a particulares que quieren llevar al día su fiscalidad. Su consejo es necesario en cuanto los asuntos fiscales se complican, lo que sucede a menudo. Por eso es una profesión estable y bien considerada.

Asesor fiscal o técnico de tributación y fiscalidad, ¿qué funciones tiene y cómo prepararte para serlo?
Foto: Tu carrera como asesor fiscal

¿A qué se dedica un asesor fiscal?

Los técnicos que se dedican a la tributación y fiscalidad no siempre ofrecen una asesoría integral. También hay perfiles que se limitan a cumplimentar las liquidaciones tributarias y presentarlas en los plazos que marca la ley. Sucede a menudo que los que trabajan dentro de una empresa tienen este tipo de funciones, mientras que se encarga un servicio de asesoramiento externo para aspectos fiscales más complicados. También puede haber un departamento dentro de una empresa con puestos más técnicos y otros más ejecutivos.

Así pues, por un lado, los técnicos de tributación y fiscalidad tienen la posibilidad de trabajar dentro de una compañía que puede pertenecer a cualquier sector, del que tienen que tener un especial conocimiento. Por otro, pueden estar empleados en una gestoría que ofrezca los servicios a empresas. Además, pueden constituirse como profesionales independientes y trabajar por cuenta propia. Por último, también tienen la opción de opositar y emplearse en un organismo público.

Principales funciones

Teniendo en cuenta todo lo anterior, estas son las funciones que cumplen los técnicos de asesoramiento fiscal, aunque luego depende del tipo de puesto que ocupen:

  • Estar al día de la normativa y el mejor funcionamiento en temas como la declaración trimestral de IVA, el Impuesto de Sociedades, las amortizaciones fiscales, las deducciones de cuota, el IRPF, los derechos aduaneros, tributos locales y cedidos a las comunidades autónomas, sucesiones y donaciones, y transmisión de patrimonio, entre otros.
  • Hacer una planificación para cumplir con toda la normativa fiscal que debe presentar una empresa y llevarla a cabo en tiempo y forma.
  • Atender a los requerimientos de la Administración tributaria y mantener informada a la empresa sobre su relación con esta entidad.
  • Analizar las deducciones que se puede aplicar la compañía y asesorar sobre las vías legales y más ventajosas de hacerlo.
  • Buscar la mejor vía de resolución de sanciones, si le han sido impuestas a la empresa o al particular.
  • Asesorar y proponer estrategias para tomar decisiones acertadas de financiación en la empresa.
  • Redactar informes y dictámenes que den cuenta de la situación de la empresa y que representen sus intereses ante terceros.

 

Principales funciones de un asesor fiscal

¿Qué formación necesitas para ser técnico de tributación y fiscalidad o asesor fiscal?

Los asesores fiscales suelen contar con estudios superiores, entre los que se encuentran las diplomaturas, licenciaturas y grados en Empresariales, Dirección y Administración de Empresas, Derecho, Ciencias Económicas o Relaciones Laborales.

En función del tipo de puesto al que se aspire, es conveniente haber cursado formación de posgrado, como un máster en asesoramiento fiscal, por ejemplo. También se aprecian los cursos específicos relacionados con la fiscalidad y la tributación, así como el uso de herramientas técnicas, como bases de datos fiscales.

En cualquier caso, se ha de poseer una sólida base jurídica y económica que permita la comprensión de los múltiples aspectos que deben tenerse en cuenta.

Entre habilidades principales con las que debe contar un asesor fiscal o técnico de tributación y fiscalidad se encuentran las siguientes:

  • Capacidad organizativa, de gestión y de planificación.
  • Habilidad para anticipar problemas y detectar soluciones.
  • Dotes de comunicación para poder trasladar con eficacia su consejo a la empresa.
  • Capacidad para extraer lo esencial de grandes volúmenes de información administrativa.