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Dónde encontrar el ambiente ideal para concentrarse mejor

Livia Arroyo

29 de diciembre de 2020

Se acercan las fechas de los exámenes del primer semestre. La presión para superarlos hace que muchos estudiantes rindan menos y que su capacidad de concentración disminuya. Si este es tu caso debes saber que estudiar en un ambiente propicio te facilitará la tarea y te hará conseguir mejores resultados. Estos son algunos consejos para concentrarse mejor en esta etapa de estudio y superar los exámenes con nota.

Dónde encontrar el ambiente ideal para concentrarse mejor

Estudiar y concentrarse siempre en el mismo lugar

Es fundamental que el lugar donde estudies sea siempre el mismo. De este modo asociarás ese espacio a una actividad concreta: estudiar. Este lugar debe estar orientado a concentrarse mejor y por eso has de mantenerlo siempre para esa función. No es necesario que sea toda una habitación, pero sí un espacio concreto de un cuarto. Resérvalo para colocar tu mesa de estudio y una silla cómoda que te facilite colocarte en una postura correcta para evitar dolores de espalda. Si no te es posible tener tu propio espacio, puedes acudir a salas de estudio o a bibliotecas. En tal caso, trata de ocupar en estos lugares siempre el mismo puesto.

Evita distracciones si te quieres concentrar

Evita distracciones

Tu lugar de estudio no debe tener distracciones ni estar cerca de ellas. Esta es una técnica de estudio fundamental. Necesitas un espacio silencioso. Esto significa que tu mesa y tu silla de trabajo no pueden estar en una habitación común, como la cocina o el salón. Si no puedes evitar los ruidos utiliza tapones o ayúdate con música que favorezca tu concentración. Ni la mesa ni las paredes alrededor de ella deben estar saturadas de información. Retira la decoración, aleja el móvil y ten silenciado tu correo electrónico. Mantén también tu mesa en orden para no perder tiempo buscando el material que necesites. Todo lo que no esté directamente relacionado con el estudio resérvalo para otros lugares en los que no sea necesario concentrarse.

La iluminación es fundamental

Un lugar mal iluminado provoca fatiga visual e induce al sueño. Por eso, lo mejor es que tu espacio de estudio esté en un ubicación bien iluminada. Preferentemente con luz natural pero sin que se dirija directamente a la cara. Para estas tardes de invierno en las que ya no hay sol, la iluminación artificial debe ser de dos tipos: general para toda la habitación y puntual sobre tus apuntes o el ordenador. Elige bombillas de luz cálida y evita fluorescentes y luces LED frías. Así obtendrás suficiente cantidad de luz para no fatigar tus ojos al tiempo que creas un espacio agradable.

Ni frío ni calor

La temperatura exterior es un factor importante que influye sobre la concentración. Para poder concentrarse en una actividad mental como es el estudio lo mejor es estar en un ambiente entre los 20 y los 23 grados centígrados. Por debajo de esa temperatura y sin actividad física, el cuerpo comienza a sentir frío, te hace encontrarte cada vez más incómodo y tu concentración disminuye. Por otra parte, una temperatura superior a 23 grados provoca somnolencia. Si no puedes controlar suficientemente la temperatura de tu lugar de estudio, recurre a ropa adecuada. Y durante los meses estivales mantén una buena hidratación.

El horario es importante

Unas horas del día son más propicias que otras para el estudio. En general, concentrarse es más difícil después de las comidas y por la noche. La digestión provoca sueño y durante las horas nocturnas el cuerpo se dispone a dormir. Sin embargo, es posible que tu concentración aumente por la noche. Haz caso a tu cuerpo, obsérvate y sobre la base de tus ritmos elige el momento del día que mejor se adapte a ti. Un truco para aumentar tu concentración a cualquier hora del día es hacer un poco de ejercicio ligero. Despejará tu mente, relajará tu cuerpo y te permitirá concentrarte mejor.